Entre la risa y el llanto: memes y sarcasmo para apalear las “recomendaciones” del Banco Mundial sobre la educación
Como docentes en formación, leer este tipo de publicaciones nos eleva la indignación a niveles indescriptibles. Cada párrafo genera frustración: leemos las propuestas y podemos relacionarlas directamente con medidas tomadas por los gobiernos de nuestro país en los últimos años. Ninguna otra palabra más que “bronca” cabe en la descripción de nuestros primeros sentimientos cuando nos enfrentamos a éste artículo. ¿En qué momento permitimos que economistas extranjeros puedan dar recomendaciones sobre la educación en nuestro territorio? Dejar que estas cosas sucedan habla del poder que tiene el Banco Mundial, como otras instituciones de financiamiento internacionales, sobre países "en vías de desarrollo". Pero también, como hemos comentado en otras entradas, habla de un pueblo corrompido, incapaz de exigirle a sus representantes que, valga la redundancia, representen sus ideas y no los intereses de un selecto grupo muy bien acomodado. Pero a medida que avanzamos en la lect...